A fuego lento


Una cocina es el motor de una casa. Cocinar, reunirse, tomar un vino, charlar con los amigos mientras se remueven salsas y cazuelas...
La vida de una casa gira en torno a una cocina. Nuestro estudio lleva ya muchos años dedicándose a convertir estas estancias en espacios nuevos, renovados, frescos, vivos.
Afrontar la reforma de una cocina es por ello para nosotros una actividad estimulante.

Compartimos aquí algunas de estas transformaciones:

 

Esta cocina pertenecía a una pareja encantadora que quería darle un giro a la estancia. Tenían muy claro que querían renovarla por completo. Por ello les ayudamos a elegir un diseño contemporáneo, unos colores ligeros y unas texturas muy nuevas.

Como vemos, la cocina era grande y luminosa, dos cosas de entrada que ya teníamos ganadas. El problema era que los muebles se veían ya muy anticuados y lo mismo sucedía con los azulejos de las paredes y el suelo, ambos de un diseño que delataba sus años.

Empezamos por ello con una visita de nuestra interiorista y nuestra jefa de obras que dirigieron el proyecto mano a mano. Se cambió el azulejo de las paredes y también el solado. Para el suelo, nuestra pareja se decantó por un precioso azulejo porcelánico de imitación madera. Para las paredes se eligió un azulejo blanco mate rectificado y el frente de la cocina se cubrió con un cristal templado también en color blanco.

Los azulejos ya le daban a la estancia un aire totalmente distinto, pero fue con los muebles con lo que conseguimos un efecto espectacular. Combinando el blanco de los muebles altos con la textura del lino de los bajos conseguimos una combinación moderna, original y elegante.

El espacio ya era completamente otro y nuestra encantadora pareja quedó muy contenta con el resultado.