La cocina anterior era completamente blanca, con los tiradores amarillos. Se había quedado algo anticuada. No obstante los propietarios querían seguir apostando por el blanco para darle más luminosidad a la estancia.


Les sugerimos, para cambiar un poco el estilo, mantener los muebles altos en blanco brillo y romper la monocromía con un roble claro en la parte de abajo y los murales.

El cambio de mobiliario fue todo un acierto. El diseño contemporáneo de los muebles, el sistema gola sustituyendo los tiradores y creando superficies de líneas lisas y depuradas, el desarrollo apaisado de los muebles altos hasta el techo... ¡Este cambio fue una belleza y los propietarios encantadores!